009 – Un recadito para los hispanoparlantes

Hola a todos,

Empezando este blog para documentar las experiencias vividas durante mi segunda estancia larga en el extranjero, tenía la intención de redactar la mitad en inglés y la mitad en español, para que sea más accesible a una audiencia hispana, dado mis numerosos contactos en México. Ojalá algunas de mis historias les serán de interés. No obstante, como ya habrán visto, el plan no salió exactamente así, porque casi no encuentro el tiempo suficiente para redactar seguido en inglés, y obviamente me cuesta tantito más trabajo y tiempo hacerlo en español. Total que he estado bien huevón y aquí ven que es la primera vez que lo intento. A ver qué tal va. Es de esperar que me permita mantener un vínculo con ustedes (la mayoría en México), y que les agrade leerlo!

Hasta ahora todo va más o menos bien. O sea, yo siendo el optimista que soy, no me enfoco tanto en los puntos negativos de la experiencia, de los cuales ha habido bastantes, cabe decir!  Como seguramente ya sabrán, me encanta estar en el extranjero, y por lo mucho que haya semejanzas entre mi estancia en México y la que estoy viviendo acá, hay hartas maneras en que Francia y México se diferencian considerablemente como países. Primero, algo que me ha sorprendido bastante es que tan parecido Francia es a mi propia patria. Llegando en México, por ejemplo, me quedé boquiabierto por las diferencias culturales que veía y que experimentaba, lo cual fue obviamente uno de los elementos que más me agradó de toda la experiencia.  Sin embargo en Francia las diferencias son mucho más sutiles. El clima es igual, los precios son iguales, hasta el carácter de la gente es muy parecida (pero, no se lo digan a los franceses ni a los ingleses!). Francamente, a veces se me olvida que estoy en el extranjero – cosa que a veces es buena y a veces mala. A lo mejor no tengo suficientes amigos franceses para apercibirme de todas las diferencias, pero lo que sé bien es que cada rato en México tenía que pellizcarme porque seguía sin creer que estaba viviendo algo tan distinto a lo que conocía. Eso no lo tengo aquí. La ventaja de eso es que no siento tan fuertemente la nostalgia, porque mucho de lo que extrañaba en México está disponible aquí en Francia, así como en otras partes del continente. Entonces, como ven, las dos experiencias tienen sus ventajas y sus desventajas. Pero he de admitir que hasta ahora México es todavía el campeón en cuanto al país que prefiero más😉

Para los que no sepan – vine acá efectivamente gracias a un intercambio entre mi universidad británica y una francesa, el cual me permitió conseguir un puesto en una ciudad que se llama Rennes, donde chambeo como maestro del inglés en una universidad. Estoy agradecidísimo por haber sido otorgado esta oportunidad, ya que al regresarme de México tenía muchísimas ganas de venir a Francia. La chamba es parecida a lo que hacía en México – se trata de impartir un curso de inglés cuyo enfoque cae en el aspecto comunicativo, o sea, el habla del idioma. Básicamente hago ejercicios con ellos para animarles a hablar en inglés (cosa casi imposible) y para que practiquen sus competencias auditivas.  En México trabajaba con alumnos de varias carreras pero aquí el inglés forma una parte principal de la carrera de todos los estudiantes que trato. Al igual que en Aguascalientes, tengo una mezcla muy amplia en cuanto a la habilidad lingüística de los alumnos, lo que me ha presentado un reto profesional considerable. A algunos el inglés parece desagradarles tanto como para demostrarse reticentes de decir aun una palabra durante la clase (salvo por en francés, obvio, cuando se ponen bien platicadores de repente!), mientras otros parecen tener un nivel más alto, les sale muy, pero muy bien, me hacen caso, y parecen interesados – quien lo hubiera pensado ¿! 

Realmente lo anterior se debe a que aquí  el sistema educativo no exige nada a los alumnos para que se inscriban a una carrera universitaria. Todo lo que se requiere es que terminen sus estudios a la prepa, pero luego no hay ningún requisito para escoger cualquier carrera que les parezca bien. De hecho, de la parte de las instituciones, queda prohibido rechazarle a cualquier candidato. Todos son aceptados automáticamente, aun con malas notas de la prepa. Por un lado está bien, porque la oportunidad de estudiar les es otorgada a todos, sin discriminación. Pero desde un punto de vista más lógica, a mi modo de ver es absurdo que acepten a cualquier persona. Primero porque son demasiados – yo por ejemplo me ocupo de unos 245 alumnos y eso ni es un cuarto de todos de la carrera. A causa de ello, no hay recursos suficientes para cada alumno, y corremos el riesgo de que la calidad de enseñanza sea mucho más baja  porque nosotros como enseñantes no tenemos la capacidad de dedicarle tiempo suficiente a cada estudiante. Segundo, un tal sistema permite que aun los alumnos menos listos se inscriban, y acaban desperdiciando su tiempo porque no todos aprueban los exámenes. Al llegar a la facultad me dijeron que muchos alumnos acaban por darse de baja de la carrera porque se tardan un año (o más) en apercibirse de que una carrera lingüística no les es apropiada. Ello me parece muy triste porque si el sistema exigiera más cualificaciones para ingresar en la universidad, no habría la necesidad de perderse el tiempo (el de los estudiantes así como de los profesores) en una carrera que no convenga. Pero bueno, ya cantinfleo bastante, y no estoy en una posición de radicalizar el sistema universitario en Francia, entonces ni modo!  

A pesar de este ladito negativo del trabajo, me agrada mucho que me hayan otorgado tanta responsabilidad. Tengo mucha libertad aquí en cuanto a las clases que doy, y ya siendo licenciado y con ganas de ganar más experiencia, creo que eso es una muy buena cosa!

En cuanto a la vida social me va bien, pero me gustaría hacer más amigos, sobre todo con franceses! Aquí las cosas son más difíciles a arreglar, por lo cual me he encontrado ocupadísimo durante los dos meses que llevo en Rennes, y habiendo tenido demasiado para hacer, no he podido esforzarme tanto para conocer a gente. Y créenme – hay que hacer un esfuerzo! Hasta ahora he conocido a un buen de asistentes de lenguas extranjeras, todos son o angloparlantes, hispanoparlantes o…germanoparlantes(hablan alemán) –  ya que son estos los idiomas más estudiados en Francia. Hasta tengo a algunos amigos mexicanos, cosa que me sorprende mucho, ustedes andan realmente de pata de perro!  Lamentablemente es más difícil conocer a gente por aquí que cuando estaba en México. Ya veo de donde salió el estereotipo de que somos fríos en Europa! De todos modos en el futuro me pondré a ser más social con la gente local y a ver si se me va mejorando el francés y el conocimiento cultural como resultado. De todos modos voy aprovechando por el hecho simple de estar en este ambiente.    

Bueno, los dejo aquí. Espero dejarles más recaditos en español en el futuro porque al escribir éste ya me estoy percatando de cuánto lo extraño. Justo esta semana anduve arreglando mi solicitud para ir por un año a trabajar en Colombia. A ver si se me da. Un beso a todos. J

¡Hasta luego!

Juanito 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: